domingo, 25 de noviembre de 2012

JUSTICIA, ¿PARA QUIÉN? Ó UN JUEGO SÓLO PARA RICOS




Uno de los muchos males de las dictaduras, es la práctica de prohibir derechos por la simple razón de no ser del gusto del dictador de turno.
Esto es imposible que ocurra en una democracia, ¿no?
No. Las decisiones no pueden tomarse de este modo. No se pueden retirar derechos al pueblo, ¿no? Sí, simplemente usando otras fórmulas menos llamativas y siempre aprovechando una ocasión coyuntural, un “por qué” que enmascare la razón real, distraer la atención, algo que los políticos saben hacer sobradamente, quizás lo único que saben hacer bien.
Como ejemplo supongamos, sólo supongamos, que un gobierno democrático, porque no le queda otra opción de momento en ese país, no le gusta alguna de los derechos que poseen sus ciudadanos. Prohibirlo no puede, rápidamente los otros partidos políticos y la ciudadanía se les echaría encima, y probablemente la oposición algún que otro país.
¿Cómo hacerlo entonces? Fácil, poniendo aquello que no es de su agrado fuera del alcance de los ciudadanos.
¿De qué forma? Espera una situación coyuntural favorable y listo.
Por ejemplo, en un tiempo en el que el dinero escasea y las economías están por los suelos, se han rebajado sueldos, quitado pagas, subido los impuestos, sólo queda agravar la carga un poco más: poner o subir las tasas del asunto de su desagrado.
Supongamos, sólo supongamos que se trata de la práctica de la Separación Matrimonial ó el Divorcio. A la desagradable situación que crea este tipo de rupturas, ha de unirse lo oneroso de los gastos que suponen los abogados y procuradores, gestiones, documentación y la liquidación ó reparto de bienes, más si no hay acuerdo entre las partes. Si todo esto le parece mucho, pues un poco más “La Tasa”. 
“Esto ya se pasa de castaño oscuro”. Sé, que no está muy bien visto el uso de los refranes en la Literatura, pero prefiero la horterada del adagio al “taco”. Un “taco” enorme, que puede ofender a más de uno, que ofendido está sobradamente. Aparte, estos sinvergüenzas, que continúan sin bajarse los sueldos, lo más probable es que se pasen estas líneas, todas juntas y a un servidor por la entrepierna. Ya llevan oído y leído tanto que están como anestesiados, como si en vez de tostadas con mantequilla para desayunar, las untaran de haloperidol.
Esto parece que no hay manera de arreglarlo, que posiblemente cada vuelta de tuerca esté concienzudamente estudiada.  Muchas son ya las personas que me han comentado su temor a que se trate de una conspiración, quizás la “Crisis” las está volviendo neuróticas. Más los que leyeron algunos libros, en particular sobre clubs con nombres difíciles de pronunciar, sabios, sociedades secretas…Cuyos títulos no voy a facilitar, pues no quiero culpar a nadie,  sin poseer constancia plena de ello. Pero, aún cuando sólo sea una casualidad, todo parece orquestado para desposeer a la “Clase Media” de su bienestar, independencia, poder adquisitivo, derechos, y algo de una gravedad extrema: de la Justicia.
La Justicia siempre se dijo que era gratuita, aunque esto de la gratuidad tendría que ponerlo entre comillas, ya que quien paga a jueces, fiscales, secretarios… es el Estado, esto es nosotros los contribuyentes. Por otro lado, para que la Justicia te atienda, has de contratar previamente a un abogado y a un procurador que no suelen ser baratos.
Ahora, se sacan unas nuevas Tasas Judiciales para las personas físicas y las suben para las empresas, a las que les importa un bledo, pues tienen para pagarlas, todo el tiempo del mundo, abogados y si no entra el pago de las costas en el litigio, que siempre suelen ganar, las meten como gastos, como hacen con cualquier papel que mueven de un cajón a otro, más el veinte por ciento.
 Ya nadie pedirá la anulación de una multa de tráfico, por muy errónea que sea, pues hacer la reclamación sobre una denuncia de cien euros, supone un pago de cien euros de tasas, por lo que te puede salir la broma en doscientos euros. Así que mejor vendrá pagar los cien de la multa, al menos te ahorrarás papeleos y quebraderos de testa.
En cuanto a lo relativo al Divorcio, el invento va de esta forma: En el caso de no tener liquidación de gananciales, cuestión nada difícil, si la liquidación incluye una vivienda, ya que es muy difícil de vender en estos tiempos –las tasas se elevan a mil doscientos ochenta euros–, lo que hará que más de uno se lo piense ó que el número de mujeres victimas de malos tratos aumente, pues en este supuesto, estarían exentas del pago.
A todo esto, escuchamos decir al Ministro del ramo, que esta normativa hará una Justicia más efectiva y fluida.
No se equivoca.  Será muy fluida, los juzgados dejaran de estar a apunto del colapso, incluso algo que igual no ha pensado: bajará la población de reclusos. En cambio las comunidades de vecinos tendrán más morosos, los arrendatarios tendrán mucho más difícil desalojar a los inquilinos que no paguen las mensualidades; el impago de deudas pequeñas puede incrementarse. Y dejemos ejemplos sin dar, porque el cabreo sería inaguantable.
Y usted, y yo, aquí, viéndolas venir. Debemos tener mucha rosca, ¿cuántos giros más darán a la tuerca?  

NUEVAS TASAS JUDICIALES
CIVIL
Verbal o cambiario:                                                150 euros
Ordinario:                                                               300
Monitorio y demanda incidental en el
proceso concursal                                                   100
Ejecución extrajudicial                                           200
Concurso necesario                                                200
Apelación                                                               800
Casación y de Infracción Procesal                       1.200

CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
Abreviado                                                              200
Ordinario                                                                350
Apelación                                                               800
Casación                                                              1.200

SOCIAL
Suplicación                                                            500
Casación                                                                750