miércoles, 3 de agosto de 2016

VERANO SIN SERPIENTES, PERP CON MUCHOS POLITIKEMONS

 


Voy, como todo hijo de vecino –que pueda- a “descansar” unos días a cualquier playa idílica, atestada de sombrillas, gente con olor a aceites bronceadores, after sum, body milk y todas esas leches solares  y a encontrarte y saludar a paisanos, a los que no ves hace años y años por las calles de tu ciudad. No importa lo lejos que te vayas, un servidor  -no me pida nada, que no se lo sirvo, es solo una forma de hablar- se los ha encontrado hasta en el aeropuerto de Bombay.

Regresemos a la segunda línea del primer párrafo, no vaya a convertirse esto, en lo que llamo “Narración con meandros”, que no son otras, que esas que pretenden contarte un hecho concreto, que en un momento inesperado comienzan a derivarse en otros y estos en otros, adicionales al que les precede, alejándose del primero de tal forma que acabas con la pregunta, ¿De qué diablos estábamos hablando?
Más o menos lo que esta ocurriendo antes sus ojos.

Decía, que me marcho, pero muy preocupado por lo enmarañado que se queda el País. Los políticos en “pié de negociaciones”. El rollo el mismo que el anterior, que no te apoyo, que no te quiero, que si me junto con el otro… No sé para que diablos valen las mayorías Aquí.
Gana A, pero si se unen B+C, consiguen arrebatarle el gobierno a A. ¡Leches! Si eso era lo que queríais, ¿por qué no os presentasteis juntos en las elecciones? ¿Cómo es esto de que ganan los perdedores?

A mí esto se me parece más a un “golpe de estado”, que a otras excusas y propósitos.
Estas desavenencias ya las conocemos, son viejas, aun que cierto es, que nos las tomamos como si con nosotros no fuera. Siempre suele aparecer un “iluminado” con la intención de salvar a la patria ya sea militar, clérigo o huérfano, y monta una “traca” mayor que “La Masqleta”

Para embarullarlo más, Mas, que no se lo quitan de en medio ni con pisas calientes de la" Casa la Tarra  es de ellas", y sus cuatro colegas, decretan la independencia de Cataluña. País de locos… Y de Pokemos, unos bichos feísimos y aburridos, que sólo sirven para cazarlos. meterlos en una bola y pasado un tiempo, dejarlos  que se maten entre ellos. Acojonante tú. Pandillas enteras de chavales y no tan chavales, atentos exclusivamente a su teléfono móvil a la caza febril de los seres de origen japonés, de tal forma que en poco tiempo, oiremos en esas ventas, en las que suelen parar los camioneros: ¿A cuantos pokemeros has atropellado hoy? -Unos quince ¿Y tú? -No, ganas tú,  a mi solo se me cruzaron tres, más uno que iba en moto, tras un pokemon corredor y se empotró en la parte trasera del remolque.

Y digo yo… ¿Por qué no patento la idea que acabo de tener? La de sacar una cosa parecida, “Cazadores de votantes”, “Los NogociKemons”, juegos para políticos, aprendices y trepadores sociales. Así como, “PoliKemon de luxe”, una  lucha eterna, sin piedad entre Rajimón y Sáncherimón.
Un juego que incluye "Los PoliKemon de Reluxe Dos, la maldición de los iglesidemones, y el Cólico Neuronal de  AlberWiki"


Olvídelo, mejor me voy a la playa a saludar paisanos. Hay que joderse, lo que puede hacer el Sol, ¿he?é