martes, 12 de julio de 2016

EL ANTITAURINO, EL HIJO DE KALIGULA Y EL PORTATIL






Hikikomori, es una palabra japonesa, no muy antigua, pues apareció por primera vez en un estudio dirigido por el doctor Norihoko Kitao, que data de 1977, pero ya bastante usada en la actualidad y viene a definir a los jóvenes que se encierran en su habitación y no salen para ni para comer. Eventualmente la dejan, sí les hace falta algún o algunos componentes, juegos, nuevos periféricos… siempre por poco tiempo, sus vidas no pueden desarrollarse en ningún otro ámbito y sin sus ordenadores, consolas y vídeos.


No es este el único síndrome que causa el mal uso de la tecnología informática. Se han detectado problemas físicos, como un tipo de tendiditis, a la que han bautizado como “Wiitis”. “Hidradenitis plantar de la PlayStation”, “Síndrome visual del ordenador”, produce problemas hartamente conocidos y padecidos, como cansancio visual, visión doble, sequedad ocular, déficit en el parpadeo…
Pero no se acaba aquí los daños que producen estas máquinas –quizás no sea correcto el término, máquina, pues cada vez traen menos partes mecánicas,  ocurre como con los hongos no existe un grupo en el que poder catalogarlos-, la lista se ha hecho larga. Más problemas mentales, depresión, ansiedad Algunos más modernos, que ya tienen nombres,” Ciberadicción”, “Nomofobia”, que no es otra cosa que tener miedo a no tener el teléfono móvil cerca, entre otros problemas psicológicos ya descubiertos y. seguramente, otros mucho más sinuosos y oscuros por descubrir.
Recientemente hemos podido enterarnos de un caso muy llamativo, que ha tenido una repercusión inusitada, primero en Facebook y posteriormente en todos los medios de comunicación, porque un… tipo tuvo la gracia de alegrarse de la muerte del torero Víctor Barrio, desear la muerte de toda su familia, decir que bailaría y orinaría sobre su tumba.

A la barbaridad de estas declaraciones (puede verlas completas eetasones a  omuniai en Internet) otras más escuetas pero de la misma calaña. “Si todas las corridas de toros acabaran  como esta de Víctor Barrio, más de uno iríamos a verlas”. El que esto dice también cuenta que es anti corridas de toros, por lo que se puede entrever que él es más del circo, romano y de cuando echaban a los cristianos a los leones.
En esta “problemática”, como en cualquier otra, no son todos los que las sufren.
¡Menos mal! Porque si surgen algunos más, que este par de “venaós”… vamos listos si no afinamos todos nuestros órganos de percepción y comenzamos a prepararnos, para que estos “cafres”, cualquier noche pierdan la poca cordura que les queda y evitar que nos den por todos lados.
Jamás hubiera creído y mucho menos pensado, que una bazofia semejante podría leerse en cualquier medio, y tal como se dice, porque está de moda, llegó a ser “vírica”.
El próximo año, en el próximo San Fermín, bien podían dejar a los toros en los toriles y que los “mozos” corran delante de los tipos estos, que envestirían mejor, con más bríos, elegancia -los podían vestir con frac- acierto y saña, todo ello gracias al odio que tienen a sus congéneres.
Lo sé, “los encierros” serían mucho más peligrosos, pues estos “indocumentados zoquetes” con toda seguridad, tienen venenosa hasta la saliva, con lo que solo escupirte te matan.
Con defensores como estos dos, todas las causas están perdidas y muertas.

¿Terminaremos teniendo que solicitar, para poseer un ordenador, una licencia como la de las armas? Si la pluma era como una espada, un “portátil” puede ser como una bomba.