miércoles, 4 de junio de 2014

NO SEÑOR RAJOY, NO.

No señor Rajoy, no. Usted se equivoca. Las cosas no pueden hacerse de este modo, con tanta premura, tras unas elecciones que han dicho lo que no ha querido oír y un mundial de fútbol, que me recuerda aquello de “Pan y circo” –pero… y si España es eliminada de entrada?– Y lo peor de todo, dándole la espalda a los que lo colocaron en el puesto que ocupa, los españoles. No lo nombró presidente ni el Espíritu Santo ni Merlín el mago. Fueron los votos de sus conciudadanos, hoy esquilmados a la enésima potencia, que han tenido a bien apechugar, con todo este rollo de la crisis, atragantarse con los cientos de casos de corrupciones de políticos y afectos, armándose de paciencia y procurando mantener la calma.
Ahora piden que se les consulte, si quieren continuar con esto de la “Democracia monárquica” o una III Republica. Muchas son ya las voces, que como digo, lo piden, no lo exigen, aún.
Al menos, tenía que enterarse de cuantos son los que quieren a un Felipe, sexto.





El Pueblo quiere opinar, tiene derecho. Un derecho, que nadie le puede hurtar.

Es más fácil encontrar rosas en el mar. Decía aquella canción, que Massiel cantaba con aquella voz de “boca llena”. La traigo a colación por la rosa del logotipo del PSOE, ya que lo que está ocurriendo, es como si le hubieran  robado al puño la flor roja.
Dijo el señor Rubalcaba: “El PSOE es un partido republicano, con las raíces muy profundas, pero estamos de acuerdo con la coronación del Príncipe Felipe”.
Dijo el señor González respondiendo a una pregunta: “Hombre! Cuando el PSOE estaba en contra de la Monarquía, era porque la Monarquía estaba en contra de la Democracia”
Acojonante. ¿Sabemos donde estamos, al menos? ¿Qué fue antes el huevo o la gallina, la Democracia o la Monarquía, el PSOE o los Borbones?
Y los que votan cada cuatro años, en los diferentes comicios, sólo tienen derecho a “botar” cabreados, el resto de sus vidas.
España no va bien.


Dejen que el Pueblo hable y escúchenlo, pues es el pueblo el que siempre tiene la razón.