sábado, 18 de agosto de 2012

LAS SERPIENTES NO SÓLO SON DEL VERANO


Cuentos Cotidianos VI

LAS SERPIENTES NO SÓLO SON DEL VERANO

Durante este verano he estado notando una sensación rara. Creo, que algo semejante o muy parecido, me ocurrió en el año pasado, y si bien recuerdo… en el anterior.
Es algo… No sé bien como explicarlo. Es… como un desasosiego, una intranquilidad, pero no, no es muy exacto. Es… ¡Eso es! Como un vacío, como si me faltara algo en el interior del cuerpo, como cuando notas que te gustaría comer algo, pero no sabes qué te apetece ó si te apetece algo. Pero tampoco sabía cual era la causa, hasta que hoy al fin, cuando desayunaba en la cafetería y ojeaba el periódico, por casualidad, como suelen ocurrir estos descubrimientos, “la falta” se ha mostrado en toda su magnitud.
Y es que ya nada es como era, todas las modas, los usos y costumbres, duran un suspiro, todo lo más el tiempo de vida de una Efímera, tan sólo un día.

Por cierto, hace ya muchos veranos que no veo a esos insectos, que cuando crío, en las cálidas noches, veía revolotear, en grandes bandadas, alrededor  de las farolas del puente, y luego caían al asfalto, para no retomar el vuelo nunca más.
Ni efímeras hay ya, quizás se hayan extinguido. No sé, hasta estos momentos no me había vuelto a acordar de esos insectos. Se olvidan hasta las tradiciones más atávicas; debe ser el carácter de estos extraños tiempos.

Pues como le contaba, antes de la analepsis, terminando de leer el periódico, me di cuenta que era más delgado de lo habitual. Miré la numeración de las páginas y no le faltaba ninguna, ¡traía menos hojas! Claro, pensé: la vacaciones y la falta de noticias. ¡Eso era! Quitaban páginas en vez de buscar los típicos temas de relleno, temas que en veranos anteriores vivían entre las páginas de todos los diarios, era lo que se dio en llamar: “Serpientes de Verano”. Esto era cubrir las hojas con noticias de hechos extraordinarios y muy misteriosos,  con el fin de sacar el periódico honrosamente y justificar su precio.
Platillos Volantes, chupa cabras, caras que salían en las paredes, hombres lobos, big foots, yetis, monstruos de todo tipo: antidiluvianos, marinos, de río y de lagos… Todo lo relacionado con el “mundo lóbrego” tenía cabida en los números veraniegos. Porque si fallaban los alienígenas, se tiraban de historias oscuras y leyendas del pasado: El Sacamantecas, El Hombre del Saco, “El Jarabo”…
Ahora, todos los meses son más o menos iguales. A penas se diferencian, todas las estaciones lo mismo: política, fútbol y crónica rosa, y… marrón, no glasé precisamente.
Los expedientes X los conforman “La Crisis” y los vaticinios respecto a la próxima reforma o lo que es lo mismo: recorte.
Parece ser que toda la lista de seres extraños se jubiló, que los extraterrestre han tomado otros rumbos. Lo más parecido a ellos, que queda por aquí, es la presidenta de Argentina. Aunque a un servidor se le antoja, que doña Cristina Fernández de Kirchner, intenta copar, con mucha menos gracia, el puesto del gran Quino. Ya sabemos: Lo que la Naturaleza no da, Salamanca no presta.

Menos hojas, igual precio… Porque contar “reptiles”, se pueden contar, hay para contar. Tenemos ahí todo un temazo: el próximo fin del Mundo, ó al menos el fin de la civilización, tal la conocemos. ¿Cómo ocurrirá? ¿Será a causa de una erupción solar, de proporciones desconocidas? ¿Nos freiremos todos o los ricos y poderosos se libraran, gracias a esas mansiones blindadas que se están haciendo bajo tierra? ¿Será la verdadera causa, este despilfarro en hormigón, tecnología y decoración, de la ruina de la banca, y de la nuestra? ¿Retrocederemos cinco siglos, los que nos libremos de la quema? ¿Qué haremos sin e-mail, wasapp, iPod, Pad, Phone? ¡Dios mio, el iPhone también! ¿Se morirá Super Mario BROS?
Y si este no es un buen tema, que en vez de “serpiente” le parece una culebra de río, este podía se una boa constrictor de verano, cógete lo que está ocurriendo en Japón: Detectan en Japón mutaciones en mariposas tras el accidente nuclear de Fukushima.
La radioactividad causó mutaciones en las mariposas en Japón, después del accidente nuclear de Fukushima. Lo revelaron investigadores de la Universidad de Ryukyus en Okinawa.
Los especialistas recolectaron 144 insectos adultos de la especie Zizzerua maha, dos meses después del "accidente nuclear", en diez lugares diferentes incluyendo Fukushima.
En las zonas de mayor radiación las mariposas recogidas tenían alas anormalmente pequeñas y ojos desarrollados en forma irregular. Al momento del accidente, del 11 de marzo de 2011, las mariposas se encontraban en estado larval.
El principal investigador de estudio, Joji Otaki, informó que “se pensaba que los insectos eran muy resistentes a la radiación” por lo que los resultados del estudio “fueron inesperados”…
 
Japón, Japón la tierra donde vivió Gozcilla y sus hijos. Aquellos monstruos que emergieron de un mar contaminado por la radioactividad, bichos gigantes que tantas veces pisotearon las casas de la ciudad de Tokio y las que se les pusieran por delante. Criaturas terribles de toda clase, como los “Silicatos”, unas especie de manta rayas babosas con un tentáculo, que si te atrapaban, te chupaba todos los fluidos corporales y te dejaban como una piltrafa. Japón, Japón lugar de grandes agoreros.

En fin, Agosto sólo esta comenzando a terminar, y ahora comienza la Liga, la copa, la copa de la copa, la real copa…, con lo cual no veremos ninguna serpiente.
¡Puñetas! Una duda embarga mi animo: ¿No habrán usado lo del fin del Mundo por no asustar? ¿Será verdad y por lo tanto no es una serpiente de verano?
Una preocupación más: ¿Y si en vez del Sol, el “pifostio apocalíptico” lo montan unas una garrapatas japonesas gigantes, que te chupan la sangre tras arrancarte la cabeza?
No, no creo que la sangre nos la chupe ninguna garrapata vampiro ni ningún “Silicato” chupostero, ya hay otros que se dedican a ello, que tampoco son “Serpientes de Verano”.
Lo que esta ocurriendo este estío, es que los cuentos ya terminaron, y no hay perdices. Pero eso sí, al menos, intentemos ser felices amigo. Recuérdate, aunque sea mentira y no te lo creas, que: el dinero no da la felicidad.



Quien no se conforma es porque no quiere, pero un servidor se quedó un año más sin sus serpientes, con las que tanto se distrajo en los aburridos días, de aquellos otros veranos.