sábado, 1 de diciembre de 2012

UNA AGENDA PARA EL FIN DEL MUNDO





Un entretenimiento de sábado

Sin darnos demasiada cuenta, hemos entrado en el “final de la cuenta atrás”. Solamente nos quedan veinte días para que esto se acabe, si es que aciertan, claro está, los mayas del famoso calendario.
No estoy muy convencido, como la mayoría supongo, soy un escéptico. Pienso, que malamente podían tener la capacidad de vaticinar el futuro del mundo y mucho menos su final, si únicamente conocían su tierra y las de un poco más allá. Pero claro, también hicieron unas pirámides, con escaleras empinadísimas, que nadie sabe bien para que servían. Muchos, que vieron “Apocalysto”,  del Kevin Costner, pensaran que sólo eran para que rodaran por ellas, vistosamente, los cuerpos y cabezas, de los sacrificados.
Pero el misterio es mayor, pues en una de ellas, concretamente la conocida como: “Tumba de Pakal”, se encontró un bajorrelieve, que a todas luces deja ver a un personaje manipulando, conduciendo o pilotando un aparato, que bien podía ser una nave espacial.
Quizás, aquellos mayas, eran visitados por extraterrestres, como es natural bastante listos, que les enseñaron lo que hoy ni aún conocemos, con todos los años de inventos que tenemos a la espalda.
Así, que teniéndome por escéptico, tengo mis dudas. Hay cosas que te parecen imposibles, como que te toque la lotería y sin embargo hay a quién le toca.
Por esta razón y por si esta vez nos toca, quiero regalarle una agenda, una corta agenda para estos últimos días. En ella verá los días que nos van quedando y podrá anotar las cosas, que en ellos, quiere, desea o tiene que hacer antes que esto se acabe. Ese tipo de cuestiones que llevamos en la carpeta de “Asuntos por Hacer” y que nunca tenemos tiempo para ellos, siendo alguno de ellos de nuestro agrado, pero por una cosa u otra no nos atrevemos a llevarlos a efecto.
No olvide apuntar, en el espacio reservado al día 1 de Diciembre, buscar un refugio apropiado a varios metros, del asfalto. Un buen sótano, una caverna, un agujero en la tierra, por si la cosa va de cataclismo como tornados o  erupciones solares. Si es usted gobernante, de ministro para arriba, este consejo le estará partiendo de risa, pues según se cuenta, ya tiene reservada plaza en el mejor refugio del país, en el que se esconderá mientras las fuerzas de seguridad velaran, hasta que las puertas se cierren, para que nadie le perturbe.
La parte posterior, de la agenda está destinada para apuntar números de teléfonos de gente, a las que tenía que haberles dicho algo y aún no lo hizo: un perdóname, un de verdad lo siento, un te quiero, un te amo, un cuanto te deseo… ó un simplemente: un solamente quería oír tu voz.
A esas alturas, las del fin de los tiempos, esas palabras de poco pueden servir, pero al menos nos iremos con la conciencia más tranquilas, pueden funcionar como consolación a la que puede estar cayendo.
Esto del Fin del Mundo, tiene que ser un espectáculo tremendo y luego el beneficio de irse al “otro mundo” –si no se acabó también – en compañía de miles de personas, que no es a ti al único que te está ocurriendo. Así que si vives en un pueblo pequeño, viaja el día antes a una gran ciudad. A mi el Armagedon me cogerá en Kobe, cerca de la Bahía de Osaka, una ciudad que conoce bien los desastres.
Japón es un país muy serio para todas sus cosas y un poco más para este tipo de asuntos. Aunque también es cierto, que son los creadores de los “Pokemon”, “Akira”, “Mazinger Z” y aquellos dos que jugaban al fútbol, eso sí es terrible: ¡Que te pongo a Oliver y Benjí!  Aunque conozco a otra pareja, que puede espantar mucho más: ZP y MR.
–Señor presidente, ¿tomará su gobierno, alguna medida para apaliar el fin del Mundo?

–¡Que va! Ni mucho menos. Con este fin del Mundo, bajará el paro. Seguramente los sindicatos y la oposición, que quieren polarizarlo todo, convocarán para ese 21 una manifestación con todos los parados, para culparnos del cataclismo, que los cogerá a todos en la Puerta del Sol.
Bajará también el pago de pensiones, pues es muy probable que el humo resultante de los miles de incendios, termine la labor de asfixiarlos.
Bueno, amigo mío, le deseo que el Fin del Mundo le sea leve. Y si por casualidad, los mayas no aciertan, habiendo hecho lo que anotó en la “agenda”, no lo tome a mal, a fin de cuentas, piense que tenía que hacerlo y hecho ya lo tiene. Incluso es posible, que en vez de perder la vida, puede comenzar a vivirla de una mejor manera, en paz con usted y el Mundo.
Si es usted de profesión político, el párrafo anterior no le afecta.


 
















  

domingo, 25 de noviembre de 2012

JUSTICIA, ¿PARA QUIÉN? Ó UN JUEGO SÓLO PARA RICOS




Uno de los muchos males de las dictaduras, es la práctica de prohibir derechos por la simple razón de no ser del gusto del dictador de turno.
Esto es imposible que ocurra en una democracia, ¿no?
No. Las decisiones no pueden tomarse de este modo. No se pueden retirar derechos al pueblo, ¿no? Sí, simplemente usando otras fórmulas menos llamativas y siempre aprovechando una ocasión coyuntural, un “por qué” que enmascare la razón real, distraer la atención, algo que los políticos saben hacer sobradamente, quizás lo único que saben hacer bien.
Como ejemplo supongamos, sólo supongamos, que un gobierno democrático, porque no le queda otra opción de momento en ese país, no le gusta alguna de los derechos que poseen sus ciudadanos. Prohibirlo no puede, rápidamente los otros partidos políticos y la ciudadanía se les echaría encima, y probablemente la oposición algún que otro país.
¿Cómo hacerlo entonces? Fácil, poniendo aquello que no es de su agrado fuera del alcance de los ciudadanos.
¿De qué forma? Espera una situación coyuntural favorable y listo.
Por ejemplo, en un tiempo en el que el dinero escasea y las economías están por los suelos, se han rebajado sueldos, quitado pagas, subido los impuestos, sólo queda agravar la carga un poco más: poner o subir las tasas del asunto de su desagrado.
Supongamos, sólo supongamos que se trata de la práctica de la Separación Matrimonial ó el Divorcio. A la desagradable situación que crea este tipo de rupturas, ha de unirse lo oneroso de los gastos que suponen los abogados y procuradores, gestiones, documentación y la liquidación ó reparto de bienes, más si no hay acuerdo entre las partes. Si todo esto le parece mucho, pues un poco más “La Tasa”. 
“Esto ya se pasa de castaño oscuro”. Sé, que no está muy bien visto el uso de los refranes en la Literatura, pero prefiero la horterada del adagio al “taco”. Un “taco” enorme, que puede ofender a más de uno, que ofendido está sobradamente. Aparte, estos sinvergüenzas, que continúan sin bajarse los sueldos, lo más probable es que se pasen estas líneas, todas juntas y a un servidor por la entrepierna. Ya llevan oído y leído tanto que están como anestesiados, como si en vez de tostadas con mantequilla para desayunar, las untaran de haloperidol.
Esto parece que no hay manera de arreglarlo, que posiblemente cada vuelta de tuerca esté concienzudamente estudiada.  Muchas son ya las personas que me han comentado su temor a que se trate de una conspiración, quizás la “Crisis” las está volviendo neuróticas. Más los que leyeron algunos libros, en particular sobre clubs con nombres difíciles de pronunciar, sabios, sociedades secretas…Cuyos títulos no voy a facilitar, pues no quiero culpar a nadie,  sin poseer constancia plena de ello. Pero, aún cuando sólo sea una casualidad, todo parece orquestado para desposeer a la “Clase Media” de su bienestar, independencia, poder adquisitivo, derechos, y algo de una gravedad extrema: de la Justicia.
La Justicia siempre se dijo que era gratuita, aunque esto de la gratuidad tendría que ponerlo entre comillas, ya que quien paga a jueces, fiscales, secretarios… es el Estado, esto es nosotros los contribuyentes. Por otro lado, para que la Justicia te atienda, has de contratar previamente a un abogado y a un procurador que no suelen ser baratos.
Ahora, se sacan unas nuevas Tasas Judiciales para las personas físicas y las suben para las empresas, a las que les importa un bledo, pues tienen para pagarlas, todo el tiempo del mundo, abogados y si no entra el pago de las costas en el litigio, que siempre suelen ganar, las meten como gastos, como hacen con cualquier papel que mueven de un cajón a otro, más el veinte por ciento.
 Ya nadie pedirá la anulación de una multa de tráfico, por muy errónea que sea, pues hacer la reclamación sobre una denuncia de cien euros, supone un pago de cien euros de tasas, por lo que te puede salir la broma en doscientos euros. Así que mejor vendrá pagar los cien de la multa, al menos te ahorrarás papeleos y quebraderos de testa.
En cuanto a lo relativo al Divorcio, el invento va de esta forma: En el caso de no tener liquidación de gananciales, cuestión nada difícil, si la liquidación incluye una vivienda, ya que es muy difícil de vender en estos tiempos –las tasas se elevan a mil doscientos ochenta euros–, lo que hará que más de uno se lo piense ó que el número de mujeres victimas de malos tratos aumente, pues en este supuesto, estarían exentas del pago.
A todo esto, escuchamos decir al Ministro del ramo, que esta normativa hará una Justicia más efectiva y fluida.
No se equivoca.  Será muy fluida, los juzgados dejaran de estar a apunto del colapso, incluso algo que igual no ha pensado: bajará la población de reclusos. En cambio las comunidades de vecinos tendrán más morosos, los arrendatarios tendrán mucho más difícil desalojar a los inquilinos que no paguen las mensualidades; el impago de deudas pequeñas puede incrementarse. Y dejemos ejemplos sin dar, porque el cabreo sería inaguantable.
Y usted, y yo, aquí, viéndolas venir. Debemos tener mucha rosca, ¿cuántos giros más darán a la tuerca?  

NUEVAS TASAS JUDICIALES
CIVIL
Verbal o cambiario:                                                150 euros
Ordinario:                                                               300
Monitorio y demanda incidental en el
proceso concursal                                                   100
Ejecución extrajudicial                                           200
Concurso necesario                                                200
Apelación                                                               800
Casación y de Infracción Procesal                       1.200

CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
Abreviado                                                              200
Ordinario                                                                350
Apelación                                                               800
Casación                                                              1.200

SOCIAL
Suplicación                                                            500
Casación                                                                750            

jueves, 22 de noviembre de 2012

SOBRE POLITICOS, PELELES, DELINCUENTES, CARADURAS MARIONETAS Y PANTAGRUELES Y GARGANTUAS






La Usura, como sabemos, es el cobro de intereses excesivos por una cantidad prestada.
En España existe la llamada Ley Azcárate, que data del 23 de Julio de 1908, que divide el mencionado delito en tres categorías:
1) Cuando se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero, manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso.

2) Cuando el interés es leonino, por haber motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales. Por ejemplo, cuando hay “apremio grave de orden económico que fuerza a quién lo sufre a aceptar el préstamo en condiciones manifiestamente perjudiciales” (STS 6 julio 1942). Aunque no puede considerarse angustiosa la aspiración de convertirse en propietario o el mero hecho de que vayan mal los negocios (STS 30 marzo 1931).

3) Cuando se suponga recibida mayor cantidad que la verdaderamente entregada, y por el mero hecho de la discrepancia entre esas dos cantidades (STS 7 marzo 1986).
Pero… En la actualidad, en este país,  la Usura ya no es delito, fue despenalizada, tome nota del dato, en 1995. ¿A quién podía beneficiar algo así?
En 1989, los españoles pagaban hipotecas al 16%, sobre el capital inicial prestado.
En cambio, por ahora, siguen siendo delito: las denuncias falsas (Art. 456 de Código Penal), la apropiación indebida (Art. 252 CP), simulación de robo o perdida (Art. 457 CP), malversación (Arts. Del 432 al 435), estafa (Art. 248), prevaricación (Art. 404)…
La cantidad de delitos que guarda nuestro Código Penal es elevada, así como la de gente que hay  con disposición  a cometerlos.
Existen, innegablemente, “profesiones” en las que se suelen cometer más delitos que en otras, lo cual nos puede llevar a pensar que se trate de una “enfermedad profesional”, producida por el estrés que causa la espera del cobro de dietas y gastos de desplazamientos. Incluso los abogados pueden esgrimirla como atenuante. No me extrañaría que dejaran de ser delitos para ciertos sectores, aunque ya muchos de los casos queden sin pena e incluso que se beneficien de indultos., por parte del Gobierno.
Una de esas “profesiones” más atacada por este mal, es la política, al menos la de Aquí. No seré quien diga, que se trata de un mal generalizado globalmente, no.
Los delincuentes son los menos, pero se notan demasiado y parecen más. Empiezan por decir que le han robado el iPad ó (y) el iPhone, que les son facilitados en su toma de posesión, cuando la verdad es que lo han regalado a su cuñado Perico o a alguna “perica”. Luego comienza la escalada, Diputado, Secretario, Director, Ministro y… Ese puesto es muy difícil pues sólo hay uno, es el premio gordo, sí porque en ocasiones parece que lo sacan de una rifa. 
Nadie ha hecho tanto por desprestigiar a los políticos, como ellos mismos.
No me estoy refiriendo a los de uno u otro bando, ni a los de las otras formaciones, que gozan de menor atención por parte del electorado, me estoy refiriendo a todos.
Ya no creo que existan tendencias, ideas e ideales diferentes y que todo se queda en colorines, eslóganes y posturitas. Cosa que solamente ocurren durante las campañas electorales, mítines, huelgas y manifestaciones Los hechos me están demostrando, que ya se pinten de azules o rojos son los mismos. Gentuza que traiciona hasta a sus propios votantes, y a sus compañeros de partido si así es menester, sin ningún sentimiento de culpabilidad, que benefician descaradamente a los que en otros tiempos, podían haber sido delincuentes, culpables de Usura. A los que han sido, junto a ellos, los causantes de esta situación desesperada para tantas y tantas familias, muchas, demasiadas ya. Gente que no tiene cuentas en Suiza ni en paraísos fiscales.
Y tienes que escucharlos decir estupideces, como la solución a la crisis del presidente de la Asociación de la Banca: Crear más casas, dar más hipotecas…
¡Claro! Si no se venden se quedará el Gobierno con ellas, para eso está el “Banco Malo” y otras soluciones, a costa siempre de los mismos, tal el invento de poner a la venta en plan “outlet”, ó ese otro de la “oferta” dirigida a extracomunitarios, de regalar un permiso de residencia por la compra de una vivienda, por un valor superior a 160.000 euros. Oferta especialmente para chinos de “clase media” con tienda “ex cien”. Será para que no se sigan llevando a su país los billetes de 500 euros. Lo que sí es cierto, es que estas medidas no benefician en nada al particular, que tiene un piso en venta, pagado y al corriente de impuestos.
Me pregunto… ¡no!, no me lo pregunto lo sé, y usted también, pero quiero ponerlo:
Usted pone una zapatería y compra en gran cantidad un modelo de zapato, totalmente convencido que será el “boom” de la temporada y que con la venta, usted, se pondrá las botas.
Pero no es así, no vende ni un par. La ruina es segura, despido de empleados, cierre, deudas con la Seguridad Social… ¿Le dice el Gobierno?: No se preocupe, ¡hombre! Todo esto nos lo llevaremos a la “Zapatería Mala”, le daremos el dinero que invirtió y un poco más, por el susto, y a vivir. Eso sí, el próximo verano no le dé por comprar botas katiuscas, por lo menos mire antes el parte meteorológico, ¡alma de cántaro!.
¡No, no y no! A usted le dan por… Si los bancos dieron, arriesgaron, jugaron y perdieron, es su problema. Que asuman sus equivocaciones, su “envido”.
¿Qué da a sus clientes? Ya no regalan ni agendas. Te cobran hasta por las tarjetas de crédito o debito, que les liberó a través de aquellas jubilaciones anticipadas, de miles de trabajadores, siempre con la bendición del Gobierno.
No sólo nos está costando sus enormes pérdidas, sino que también todo el aparato judicial y policial, que mueve un embargo. ¿Quiénes son estos cuatro tipos?, que disponen del Erario como si les perteneciera, que disponen de las almas de los políticos que votamos y a la postre de todas las de este País, que se está yendo a la mierda.
Y no voy ha hablar del los sindicalistas, políticos del sindicato del partido, de la desfachatez con que perpetran los actos, la hipocresía, el cinismo. Representado en todo su esplendor por ese par de “monarcas del sindicalismo” o “papas sindicalistas”, perpetuados en sus poltronas, no sé si gracias a algún secreto conclave o a una misteriosa ley de monárquica, que igual hasta llega a ser sucesoria.
Unas “empresas del Estado” que nos cuesta 15.895.048’87 euros, más el 1’65 de cada nómina de cada ciudadano, más la cuota mensual si es afiliado a alguno de ellos. Unas empresas que poseen 200.000 liberados. A los que en esta Democracia tenemos que mantener sin estar afiliados.
Nos estamos dejando dar por todos los sitios. Tenemos que pedir un cambio radical en el sistema de Gobierno, olvidarnos de la autonomías y si es necesario hasta de las regiones. Pero todo lejos de “cabecillas”, “aguilillas”, “prometedores”, “colores”, “ideas” y por supuesto de políticos y sindicalistas. ¡Ya! O perderemos ,a Esperanza.
¿No hay alguien honrado que quiera convocar?




Juan Antonio Rguez Méndez

martes, 20 de noviembre de 2012

MI FELICITACIÓN, MÁS VALE PRONTO QUE JAMÁS

Ya sé que es pronto para ello, pero quiero hacerlo ahora, quizás más tarde…

Cada año suelo felicitar a mis amigos, con una pequeña narración, en ocasiones alegres y en otras, como en esta, tristes. Como la Vida. Este año, quiero hacerla extensiva a usted.



jueves, 15 de noviembre de 2012

miércoles, 31 de octubre de 2012

MIEDO / ARRÓPAME MADRE, AUNQUE NO HAGA FRÍO

Hoy, ya es Halloween, esta es la razón por la que te hago una nueva entrega, la última narración, de las dedicada a esta fiesta, que copiamos a los estadounidenses. Es lo que más nos gusta: fiestas, muchas fiestas y poco más.
Hace ya años, recuerdo, que Aquí, o al menos en pueblos cercanos, se celebraba el Día de Difuntos, el 2 de Noviembre, tras el de Todos Los Santos. Se calaban melones y sandías, tal como ahora se hace con las calabazas, y se iluminaban interiormente con una vela, para pasearlas al oscurecer. Había quienes se disfrazaban de fantasmas, no con la intención de ir por las casas preguntando: "¿Regalo ó truco?. lo hacían con la "mala leche" de asustar al prójimo.
Bienvenido sea Halloween, si es para hacer un día de nuestras vidas más agradables y los niños se diviertan. Mañana regresaremos a la terrorífica, horrorosa realidad del paro, la crisis… Que esas cosas sí  que dan miedo.


Miedo

ARRÓPAME MADRE, AUNQUE NO HAGA FRÍO







Cuentos Cotidianos XI

Gracias. Gracias a que por fin haya terminado el día de hoy. Sólo gracias, desconozco a quién dárselas, si a la Tierra por su movimiento de rotación alrededor del Sol ó al Hacedor de todo este entramado de cosas que giran unas en torno a otras. ¡Qué más da! El caso es que finalizó la jornada. Eso exclamé tras cerrar la puerta de mi casa, pero…

No sé la razón por la que, esta mañana tras levantarme, pensé estúpidamente que iba a ser un gran día.
Un día entre el tedio y el cabreo exógeno, pero de padecimiento endógeno. A veces te tienes que comer los improperios, que con mucho gusto le dirías al gilipollas de turno.
A media mañana llegó, nuevamente el imbécil del sobrino del presidente de la editorial, en esta ocasión para que leyera lo último que ha escrito, por decirlo de alguna forma que se entienda, porque lo que es escribir… Bazofias, que no sólo tengo que leer, pues debo aconsejar su publicación. Edición que nadie compraría, estoy completamente seguro, como que solamente él y yo seríamos los que la leyeran , ni siquiera su tío lo haría. Puede que su abuela mirara la portada y la dedicatoria, pues a ella iba dirigida. Ella, a la postre, es la que ordena, es la dueña absoluta de la empresa.
El trabajo está difícil, he de velar por mi puesto. Pero esta cobardía interesada, no impide que internamente me subleve y aunque no lo diga lo piense. Ya sé, no deja de ser una cobardía.
Leí, por encima, las mal empleadas hojas del mamotreto, en presencia del “sobrinito”, quería con urgencia mi opinión. Un “novelucho del Oeste”, quizás plagiado a alguna de las historias de Marcial Lafuente Estefanía, llevada a la Grecia de los Dioses. Algo, con mucho sexo, que enfrentaba a Hércules con Las Parcas, y según pude leer, ya casi alucinado, Hércules enamorado desde el primer capítulo de Cloto, pretende que deje de hilar al lado de sus hermanas, a lo cual estas se oponen. Con su espada mata a Láquesis y Átropos, aquella que corta la hebra, la vida, se deshace de ella estrangulándola.

Tras estos regalos, de la inmortalidad y la juventud eterna, al hombre, cosa de lo que la “criatura” no se percata, seguramente porque ni sabe a que se dedicaban Las Parcas, se ve a Hércules y a Cloto cabalgar hacia la puesta de sol, mientras un pastor interpreta una bella melodía con la citara.
Muy bonita, muy bonita, le dije intentando que no se me dibujara en la cara ni la más mínima muestra de hipocresía. El costo para mantener el puesto es oneroso. Después el remordimiento y la impotencia te corroen y hacen que la úlcera, de la que no te acordabas, te diga que continua ahí. El tedio, la abulia llenan el resto del tiempo de trabajo.
Y llegó el atardecer, quizás Luisa cambiara el signo del día. Llegó tarde a la cafetería en la que nos dimos cita y sin esperar a que le pusieran la copa, me montó una bronca de esas "para que se entere toda la concurrencia", casi gritando y gesticulando.
Que era un canalla, un ser lascivo, un mal tratador psicológico… Que le habían dicho que me habían visto con una, con otra…
Que me propinó una bofetada y se largó. Yo me quedé con las miradas reprobatorias de la concurrencia. Tendrá el periodo, me dije buscando algún consuelo.
Tardé muy poco en marcharme del establecimiento, tras abonar lo no consumido y seguido por los ojos de los observadores y alguna que otra sonrisa.
No quise arriesgarme a ir a otro lugar, que no fuera mi domicilio.
Entré en mi casa y cerré tras de mi la puerta, como si se tratara del puente levadizo y el rastrillo de una fortaleza, que me ponía a salvo de la inclemencia exterior, de aquél aciago día.
Gracias. Gracias a que por fin haya terminado el día de hoy. Sólo gracias, desconozco a quién dárselas, si a la Tierra por su movimiento de rotación alrededor del Sol ó al Hacedor de todo este entramado de cosas que giran unas entorno a otras. ¡Qué más da! El caso es que finalizó la jornada. Me dije.
Llené una copa con coñac. Me apetecía un güisqui, pero la botella estaba vacía.
Por un momento pensé tumbarme en el sofá y ver un rato la televisión, pero cambié inmediatamente de pensamiento, si conectaba el aparato mil problemas ajenos invadirían mi salón, entraría el “mundo”, al que hacía unos minutos le cerré la puerta, entre las paredes que me protegían de él. Decidí acostarme temprano.
Dejé la ropa sin doblar sobre una silla y tras apurar la copa, me encaminé hacía la alcoba. Desnudo me sentía más libre y liviano, parecía como si todos los contratiempos hubieran quedado junto a la ropa, sobre la silla del salón.
Abrí la puerta del cuarto, ¡la luz estaba encendida! Pero aquella luz no la conocía, era una luz tenue y generaba una ilusión que hacía que todo pareciera difuminado.
Comprobé con la mirada todos los puntos de luz de la habitación, todos estaban apagados y no pude localizar de donde procedía aquel claroscuro.
Me sobresalté, al descubrir un bulto sobre la cama. Con cautela anduve un par de pasos cortos, agucé la vista al máximo, mis ojos aún no se habían habituado a la extraña luz. Logré vislumbrar bajo las sábanas de satén negro, la geografía del cuerpo de una mujer. Un cuerpo de mujer perfecto. Me turbe. ¿Qué hacía sobre mi cama? ¿Quién era? Aquella mujer exuberante, extraordinaria, ¿cómo penetró en la casa?
Me acerqué un poco más a la placentera visión  y dejé que mi vista recorriera aquel cuerpo extraordinariamente esculpido en el satén. Sus piernas largas, mas bellas que las de las Venus clásicas. El pubis, se dibujaba con una claridad que parecía premeditada. Por un instante sentí vergüenza, por el descaro con el que estaba mirando, pero no aparté mi vista y continué hasta los pechos y sus cimas.  La figura se movió y habló: Ven, yace aquí, a mi lado.
No reconocí aquella voz, que sonó extrañamente lejana y cercana a un tiempo, como si el sujeto que te habla lo vieras en la lejanía, pero oyes lo que te dice como si lo hiciera junto a tí. Sensación que achaqué, a un extraño efecto producido por un pequeño sonido gutural en la voz.
No puedo precisar con exactitud el sentimiento que me embargó, ¿quizás miedo? ¿curiosidad? ó… simplemente: la líbido, por encima de los temores. ¿Estaría en mi cama para alegrarme lo que quedaba del día? ¿Una amiga? ¿Luisa?
Luisa no. Luisa, no es que estuviera mal, pero no poseía aquel cuerpo.
–Ven ya, no puedo dedicarte mucho tiempo.
En esta ocasión estuve seguro, su voz no me llegaba a través de los oídos. El miedo se acrecentó, pero mi libidinosidad  era mayor, el deseo de rozar su piel me llevó a acostarme junto a ella.
Me miró. Su rostro era bellísimo, haciendo honor al resto de su cuerpo. Sus ojos grandes, y oscuros como la noche fijos en mi, como dos “agujeros negros” que podían absorber todo lo visible e invisible. Sentí frío, me abracé a ella buscando su calor. Inmediatamente retrocedí, estaba fría, helada. Un frío marmóreo, mortal.
Aterido y temeroso, le pregunté: ¿Quién eres?
Ella me susurro: Soy Átropos, la tercera de Las Parcas.
Sus grandes ojos absorbieron toda la luz, y también mi vida. 





JUAN ANTONIO RGUEZ MÉNDEZ

jueves, 25 de octubre de 2012

Horror/ CANDIRÚ, EL VAMPIRO


Horror
CANDIRÚ, EL VAMPIRO.
Cuentos Cotidianos IX

La prensa no lo ha dicho, quizás para evitar la alarma social, aunque la verdad es que me extraña mucho, más como están las cosas. Hay que vender, evitar perder lectores, audiencia… Lo más probable es que ni se hayan enterado. Este tipo de cuestiones los gobiernos suelen silenciarlas férreamente. Dicen que por evitar el caos, pero para mi que es por ponerse ellos a salvo antes que nadie, sin complicaciones.
Pero no se preocupe. ¡No! Se lo diré cómo tiene que hacerse, diciéndole la verdad: preocúpese y mucho. No queramos suavizar la gravedad de los acontecimientos. Le contaré, para que se ponga en alerta, todo lo que sé de este terrible asunto, que ha comenzado hace ya treinta y tres días, cuando se descubrió, el que se supone que fue, el primer caso de los más de setecientos que se conocen y silencian hasta la fecha.
El infierno por el que tuvo que pasar la familia R.D., casi con toda seguridad, comenzó el 31 de Agosto, festividad de San Aidano de Lindisfarne, durante la pequeña fiesta de celebración de la onomástica del padre de la protagonista de esta crónica, Aidano D.P..    
Marta D.H., según el testimonio del único superviviente a los hechos, el hijo menor Federico Aidano R.D., comenzó a notar que del frigorífico le faltaban, al poco de comprarlos, todos los embutidos: chorizo, mortadela, jamón…
Hizo sus indagaciones, pero no halló a ningún culpable entre los miembros de la familia: su marido y sus dos hijos.
Ellos, no poseían ni gatos ni perros, que bien podrían haber sido los causantes de la desapariciones. Solamente tenían un solitario pez de no más de seis centímetros, que tristemente vivía en una pequeña pecera esférica.
El pez, con un aspecto asqueroso, lo trajo un amigo del hijo mayor, desde el Amazonas.
Jonatan R.D., que es como se llamaba el primogénito, hacia gala de un gusto muy marcado por lo “Gótico”, iconografía y modo de vestir incluidos, posiblemente por esto su amigo le regaló ese pez, conocido por “Pez Vampiro”.
Lo que desconocían ambos, es que el asqueroso bicho, al que lo llaman de diferentes maneras: Canero, Carnero, Urethra fish o Penis fhis, era un Candirú. Un parasito en toda regla, no sólo de otras especies acuáticas, también de seres humanos. Muchas han sido sus víctimas, que tras bañarse o vadear algún río amazónico salieron con un candirú aposentado en la uretra, el ano o la vagina. Lo cual demuestra la “mala leche” del espécimen, que tras violar y acomodarse en esos lugares tan delicados de nuestro cuerpo, despliega sus espinosas aletas y se ancla de tal forma que es necesario la cirugía, mediante una extracción denominada “Cistotomía Suprapúbica”, para desalojarlo.
De todos modos y pese a ser un parásito que se alimenta de la sangre de sus víctimas y según historias las devora poco a poco desde dentro, nadie se imaginaba a aquel “fideo” saliendo de la pecera, abriendo la puerta del refrigerador y comiéndose una salchicha de Frankfurt.
No había culpable, todo un misterio para doña Marta D.H., mayor cuando las desapariciones fueron a más, si bien dejaron de desaparecer los pequeños embutidos, comenzaron a faltar los filetes de ternera, la carne picada, solomillos, en resumen: la carne cruda. Tampoco le fue posible encontrar al causante de las sustracciones.
Una noche, la despertaron los truenos de una fuerte tormenta. Los relámpagos iluminaban el dormitorio, a través de las rendijas de la persiana.
Marta D.H., entre trueno y trueno, creyó oír un extraño ruido, que provenía de la cocina. Palpó la cama a su lado derecho,  buscando el cuerpo de su marido. No lo encontró, su lugar estaba vacío y frío. Un incómodo escalofrío recorrió todo su cuerpo.
Con cautela abandonó el lecho y, haciendo acopio de todo su valor, se dirigió a la cocina, con la única iluminación que le proporcionaban los relámpagos. Allí,  seguramente podría despejar la incógnita de las extrañas desapariciones y encontrar al culpable.
Intentando no hacer ni el más mínimo sonido, miró por el resquicio que dejaba la puerta entreabierta, sólo pudo vislumbrar y gracias a una luz tenue, que intuyo era la del frigorífico, la pecera y un poco más a la izquierda el comienzo de la encimera…  Como si una vara le diera fuertemente en el rostro, se dio cuenta: ¡La pecera! ¡vacía! ¡El asqueroso pez no se encontraba en ella! Un relámpago, al que de inmediato siguió un fuerte y prolongado trueno, se lo confirmó iluminando la pecera.
Empujó para intentar ver un poco más. Efectivamente, como lo había temido la puerta del electrodoméstico estaba abierta, formando un ángulo de 90 grados, que le impedía ver que era lo que producía aquellos ruidos. Sonidos que se asemejaban a los que suelen emitir las bestias cuando devoran a sus presas.
Le era imposible imaginar a su esposo, haciendo semejante guarrería, pero…
Si su marido no era… ¿Quién provocaba aquellos ruidos?
¡El pez! Inmediatamente un agudo y frío temor se clavó en su cerebro, que la llevó a un estado cercano al pánico. Si el autor de los acontecimientos no era su marido, ¿dónde se encontraba? ¿Qué clase de extraño ser era el pez?
Ya había advertido, la primera vez que lo vio, que era algo desagradable, exento de toda gracia. Su cabeza le pareció más de un alienígena que la de un pez.
No se sentía bien, mientras cocinaba, con aquella criatura mirándola. Sí, porque tenía la completa seguridad que aquél bicho la miraba, continuamente.
Otras veces no lo veía en la pecera, quizás por algún fallo del cristal, ó habría saltado como había observado que hacían otros peces. Esto último la alegraba, si saltó y cayó al suelo, seguro que moriría. Pero no, al rato volvía a mirar y allí estaba, mirándola fijamente. ¿Sería un bicho anfibio?  
Un nuevo sonido la sacó de sus evocaciones y la situó de nuevo en aquél indeseado presente.
Como mejor pudo, penetró en la cocina por el estrecho hueco, no quiso abrir más. Lentamente rodeo la puerta del refrigerador hasta encararse a él. Amagó un grito e instintivamente colocó sus manos delante de la boca.
No podía definir aquella silueta amorfa, que a contraluz le dejaba ver la luz interior del electrodoméstico. Podía ser el candirú, pero era demasiado grande. ¿Podía cambiar de tamaño? Y su marido ¿dónde estaba?
La silueta se movió y creció hacia arriba formando el contorno, ahora bien definido de un hombre, que lentamente comenzó a girarse hacia ella.
En esta ocasión no pudo evitarlo y un grito de pánico abandonó su garganta. Lo que estaba viendo la aterró, era imposible y asqueroso. Dio dos pasos hacia atrás, intentado evitar el vómito. Aquella escena le hizo creer que estaba soñando, que continuaba dormida. Más que creerlo lo deseó.
Pero no era así, aquel momento era cierto, Paco Luis R.V., su marido, se encontraba frente a ella devorando un hígado de cerdo crudo.
Paco Luis R.V., al verla, depositó parsimoniosamente lo que quedaba de la víscera en el frigorífico; instante que aprovechó Marta para correr hacia donde se encontraba el interruptor de la luz y la encendió. La claridad le mostró el rostro de su esposo, desagradablemente manchado de sangre, que dibujó una sonrisa maligna.
–Ya lo sabes. Se acabó el misterio. Soy yo el que se come las cosas. –dijo mientras se acercó a ella –Estaban todas tan frías, incluso el inmundo pez, que al decir verdad no me lo comí, se suicido, pues se me escapó de la mano y se tiró como loco dentro de mi garganta.
Ella no dijo nada, no podía hacerlo, las repetidas nauseas se lo impedían. Él colocó su sucia mano en el cuello de Marta D.H.
–Estaban tan fríos… En cambio tú…
La tormenta se encontraba en su apogeo sobre el barrio, solo se escucharon sus truenos.
Federico Aidano R.D., el hijo menor, como recordará, y superviviente, me completó la narración.
Su hermano se despertó y fue hasta la cocina, donde vio a su madre descuartizada, a su progenitor devorándola y tras darse cuenta que su pez no estaba en la pecera e intuir que su padre había hecho con él lo mismo que hacía con su madre, lo recriminó duramente y empleó varios “tacos”. Su progenitor, muy cabreado por la falta de respeto y el léxico que empleó, saltó sobre Jonatan R.D., que terminó como su pobre madre.
Todo parece indicar, que este, al igual que otros casos detectados, son causa de un virus, aún sin determinar. Los síntomas, siempre los mismos con pocas variantes, comienzan a los seis días de penetrar en el organismo humano, haciéndose más graves y peligrosos entre catorce y dieciséis días. Los científicos temen que mute y pueda transmitirse a través de la saliva y otros fluidos corporales. 
Hasta el momento se han detectado ejemplares del “Zombi Muntaner Bofarull”, que así lo han llamado sus descubridores, en el contenido de ciertas botellas de productos vinícolas con burbujas, procedentes de una determinada región, que sin saber bien el por qué, la gente suele consumir en las fiestas.

Cirilo C., amigo mío, ha leído furtivamente, por encima de mi hombro en la pantalla del ordenador, lo que acabo de escribir y me pregunta: ¿Cómo te puedes creer una cosa así?
No le hago caso y para evitar discutir inútilmente, cambio de tema con otra pregunta: ¿Qué tal estaba la rubia, que te “ligastes” esta tarde?
Hurgándose entre los dientes con un palillo, me responde: Buena…, aunque con un poco de sal…

Feliz?
Halloween 

Juan Antonio Rguez Méndez