martes, 16 de octubre de 2012

TERROR/ "NO ABRAS LA PUERTA, NO SALGAS A LA CALLE"


Terror
NO ABRAS LA PUERTA, NO SALGAS DE TU CASA

Cuentos Cotidianos X

Créeme, no es mi deseo asustarte más de lo que estás. Son muchos los delitos que se están cometiendo en tu entorno todos los días:  robos, atracos, violaciones, asesinatos… Te sientes desprotegido, hacen falta más efectivos en las fuerzas de seguridad, las que hay se encuentran defendiendo “intereses más altos”. Es vital que tengas conciencia, de que por muchos artilugios que instales en tu hogar: cámaras de vigilancia, alarmas, cerraduras de  seguridad, incluso una “habitación del pánico” no te va a servir de nada, cuando “Ellos” decidan que te ha tocado a tí.
“Ellos” no van a abrirte ni derribarte la puerta blindada, no harán ningún butron ni entraran por una ventana. No harán el menor esfuerzo para penetrar en tu casa, no necesitan hacerlo.
“Ellos” entraran en tu edificio sin escándalos, sin llamar la atención. Algún vecino descerebrado, pulsará el botón de apertura del portal, porque alguien dijo que era el cartero o el vecino del sexto.
“Ellos” esperaran pacientemente, en la oscuridad de un descansillo de la escalera a salvo de mirillas y cámaras, a que tú salgas o entres ufano en tu domicilio. ¡Entonces!  sin darte tiempo a encender la luz de la escalera, sin tiempo siquiera para un escalofrío, se precipitaran sobre ti, con la rapidez propia de las alimañas, te degollaran y tu propia sangre impedirá que el grito de terror huya de la garganta.
Luego, si así lo desean, desvalijaran tu casa. En ella sólo quedarán tu cuerpo inerte.
“Ellos” no sufren, no tienen compasión. “Ellos” fueron víctimas, ya no sienten.


Halloween se acerca
Este relato sólo es el hueso de la aceituna, que os regalaré en
la noche más negra del añooooooooo.


Por Juan Antonio Rguez Méndez

miércoles, 10 de octubre de 2012

NUEVAS CONVOCATORIAS A CERTAMENES LITERARIOS

URGENTE


EN LA PÁGINA "NOTICIAS ILUSTRADAS" DE ESTE BLOG, ENCONTRARÁS DOS NEVAS CONVOCATORIAS A SENDOS CERTÁMENES LITERARIOS. QUE IGUAL TE PUEDEN INTERESAR.

SUERTE


viernes, 5 de octubre de 2012

¿Por qué? LA PREGUNTA


LA PREGUNTA: ¿POR QUÉ? Que por respuesta sólo tiene más preguntas.
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? 
Respuestas ¿Somos la Duda? ¿El Absurdo? ¿Somos virus?

Cuentos Cotidianos VIII

Entré en la cafetería y me dirigí a la mesa – observatorio, desde la que miro todo lo que ocurre en el local. Al pasar junto al camarero, me saludó mecánicamente y de igual forma me preguntó: ¿Lo de siempre? Lo de siempre, le contesté. Tomé asiento y vi al “acaparador del periódico” en su lugar, con el ejemplar del día desplegado en la mesa sin que le prestara atención, esta la tenía presa en los giros de los rodillos de la máquina tragaperras, mientras otro jugaba. Recordé, que el camarero me comentó en una ocasión, que el “acaparador” se sentaba en aquel lugar para controlar la tragaperras, cuando creía que había recaudado lo suficiente y no se habían llevado los premios, él echaba, lo peor era, que siempre conseguía el premio.
Ese tipo, que ya por su afición a secuestrar la prensa del establecimiento, me caía fatal, con la última información recibida, me he planteado en más de una ocasión tomar café en otra cafetería.
El intentar no verlo entreteniendo mis ojos en la humeante traza, me llevó casi a la abstracción, y después a ese estado de la conciencia que llamamos ensoñación.
No entiendo absolutamente nada, y cada vez que la cuestión regresa a mi mente, más oscura se torna. ¿Qué objeto tiene nuestra presencia Aquí? Que nazcamos, deambulemos por la Vida, con más o menos fortuna e irremisiblemente muramos.
Ya sé, que el asunto no es nada original, es algo que ha pasado por la mente de casi todos y en más de una ocasión. No creo que nadie haya encontrado las respuestas. Sí, las religiones, pero… Son insostenibles, cuentos para niños, tan insostenibles como las que han querido dar filósofos y científicos. Imagínese a las que va a enfrentarse, si estima oportuno continuar leyendo estas líneas.
¿Para qué sirven tantas galaxias, estrellas, planetas, alimañas, árboles, nosotros…? Todo dentro de un espacio infinito, que según los científicos continua expandiéndose. ¿Cómo algo infinito, que lo ocupa todo puede hacerse mayor? Y ¿con qué objeto?
¿Cuál es el valor que tenemos en esta Obra?, para la que no existen adjetivos a fin de hacernos una idea ni aproximada de su grandiosidad, de la que más nos imaginamos que conocemos.
No sabemos nada, a penas unos pobres datos, de nuestra “gota de agua”. Posiblemente, en el Universo, nuestro entorno y lo que llegamos a ver, no sea más que eso: una gota de un inmenso océano.
Nuestros conocimientos son nimios, frente a los misterios que nos presenta nuestro sistema solar, sin buscar ejemplos más extensos. De nuestro propio cuerpo aún nos queda por descubrir, no sabemos como erradicar muchas de las enfermedades que lo aquejan. Del cerebro nos falta por conocer casi todo: como trabaja, dónde reside el pensamiento, en qué lugar se guardan los recuerdos, o la identidad, el “Yo”. ¿En que lugar el “Soplo Divino”, la Vida, la “Energía”?
La Vida, muy posiblemente el Alma. El “Alma Inmortal”, que nos da Dios y a Él regresa cuando fenecemos. La Energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, dijo Einsten.
El Alma, la Energía, Dios, la Vida ¿Pueden ser la misma cosa? Y el cuerpo, una compleja herramienta a su servicio, sólo una herramienta para estar en contacto con “lo material”. Si eso es el cuerpo humano, ¿qué somos? La respuesta es obvia: Somos Alma.
Pero, si somos Alma, ¿por qué no nos reconocemos a nosotros mismos? ¿Por qué creemos que somos “carne”? ¿Temer tanto por perder el cuerpo?
El Cuerpo, como todo lo físico, se deteriora, se avería y termina dejando de funcionar y, como ocurre con cualquier otra máquina, se desecha. Igual que se abandona el coche que ya no arranca. ¿Qué ocurre con quien lo conducía? ¿Qué ocurre con el Alma? ¿Dónde va? No debe ir a ningún lugar, se queda en el mismo sitio, donde estuvo siempre. La Energía es una, sin divisiones, lo envuelve todo. Así pues, el Edén, el Paraíso, el Cielo… No se encuentran en otro lugar están Aquí, al igual que el Infierno.
Pero… ¿Y el conductor del automóvil? Abandonó el viejo y continuó conduciendo un nuevo vehículo. ¿Estamos proponiendo la Reencarnación?
Es posible, que el Alma, la Energía, según lo expuesto, tome otro cuerpo. Es lo más lógico, tendría que ser así.
Sin embargo… ¿Qué ocurre con los recuerdos? Yo no recuerdo otros cuerpos que ocupé. ¿Cómo podemos saber quiénes somos?
Si los recuerdos no se guardan y no van de un cuerpo a otro… ¿De qué sirve que memoricemos cosas como la Historia del Mundo, hombres, sus logros, animales, minerales… Para qué inventar y construir máquinas con dispositivos para atesorar nuestro Conocimiento y Recuerdo?
¿Por qué ese afán, a veces desmedido, de perpetuarnos en la memoria de aquellos que llegaran en el Futuro, eternamente? ¿Será este el “Sentido de la vida”? Solamente vivir para no ser olvidados.
Puede ser, también, que como parte indiviso de esa “Energía General”, todos nuestros recuerdos, los recuerdos, vayan a un “Conocimiento Único”, en los que se desechan los que son inútiles y los repetidos.
Surge aquí una nueva cuestión: Un “Conocimiento Único” ¿al servicio de quién, con qué propósito? Y si, gran parte de nuestras experiencias atesoradas, son inútiles y sin más se tiran ¿para qué las aprendemos? Podíamos usar el tiempo en recoger otros conocimientos más necesarios.
Es todo tan absurdo. ¿Somos una pregunta? Sabemos solamente preguntar y darnos otra pregunta por respuesta: ¿Por qué?
La “Gran Interrogación” es el Universo, en todos sus componente, también el “Big Bang” y nuestra preocupación, nuestro desmedido afán de atesorar cosas materiales, muchas, demasiadas veces sin respetar nada ni a nadie, durante nuestro paso por la vida. ¿Para qué? Si como hemos visto, nada nos llevamos, nada podemos quedarnos.
Continuo sin saber quiénes somos, que clases de organismos, que bichos? Bichos que viven de succionar el dolor, las vicisitudes de sus congéneres, cada vez con medios más sofisticados. Dolor y muerte si es necesario, sin escrúpulos, sin compasión. ¿Tenemos “Conciencia”?
En este momento una duda oscura: ¿Será el dolor, las lágrimas, la envidia, el deseo, el daño… el alimento de esa “Energía”? ¿Es esa “Energía” la “Maldad”?
¿Somos virus, aislados en una gota de agua?
Sería la solución a “¿por qué?”, pero dice poco de nosotros. Es triste, tan triste que la desechamos inmediatamente.
Por otra parte se suscitarían nuevos interrogantes: ¿Aislados por quién? ¿Por otra energía superior, que no podemos atisbar?
Una voz que hace una pregunta, me saca bruscamente de la ensoñación: ¡Señor, señor! ¿Se encuentra usted bien? Sí, respondo, sólo me quedé un poco transpuesto. ¿Por qué? 
No me enteraré jamás, así que terminaré con una frase, que posiblemente no crea que viene a colación: Los bancos sólo debían servir para sentarse.  

martes, 2 de octubre de 2012

JULIO MESA "EL CUBANO QUE RECITABA A LUIS CHAMIZO"


JULIO MESA “EL CUBANO QUE RECITABA A LUIS CHAMIZO”

        Recuerdo, un poco empañado por la bruma del tiempo, aquél día en el que lo conocí. Pasaba por la calle de “La Bomba”, decidiendo si entraba a tomarme una cerveza ó no en  “El Farol Portugués”, cuando Manolo Sordo, desde el otro lado de la calle llamó mi atención. Se encontraba en la puerta de su negocio, la galería de arte “Acuarela”, y me saludó brazo en alto. Me acerqué hasta él, con la intención de devolverle el saludo, hacía algún tiempo que no nos veíamos. Era pasado el medio día, de una jornada gris de finales de Otoño.
Manolo, interrumpió la distendida charla que compartía con un señor menudo, de poca estatura, enfundado en un traje de color gris marengo, mayor, muy mayor me pareció en aquél instante. Su rostro estaba surcado descaradamente por el tiempo y por una azarosa vida a decir por la dirección de sus arrugas. El cabello, que dejaba ver un sombrero de fieltro negro, era totalmente cano, largo, poco peinado que sin complejos terminaba al comienzo de la espada recogido en una coleta.
Manolo, tras saludarnos, me presentó a aquel hombre, su traje gris marengo, que ahora, más cerca, me dio la impresión que podría tener, los mismos años que su dueño.
Seguidamente me habló sobre las virtudes de aquél señor. Era poeta y declamaba a Chamizo extraordinariamente, en particular “La Nacencia”.
La información me la daba porque yo en aquella época coordinaba una tertulia en las que se ofrecían recitales poéticos, en un pub, “La Regenta” llevaba por nombre . La sana intención de Manuel era que le diera a su acompañante, una oportunidad algún jueves.
Julio Ezequiel Mesa Acosta en 2008
Lo cierto es que las habilidades del señor del sombrero “Borsalino”, no me impresionaron, ni siquiera me llamaron la atención. Ya contaba con los mejores declamadores en “Castuo”: Julián Mojedano y, mucho más joven y casi recién llegado, Javier Feijoo, entre otros.
Pero un poco más tarde, cuando el hombre menudo tomó la palabra, me di cuenta de su marcado acento caribeño. Inmediatamente me pregunte: ¿Cómo resultaría la mezcla de los versos de Luis Chamizo y el deje cubano?
Sí, uno de aquellos jueves, el segundo de Noviembre de 1999, Julio Ezequiel Mesa Acosta, se estrenaba en “La Regenta”. Tenía 75 años.
Nació en Máximo Gómez, de la provincia de Matanzas, el 10 de Abril de 1924, coincidiendo con lo que los cubanos llamaron: “Movimiento Insurreccional”.
Su recital gustó, a la gente le resultó original y les impresionó el que todas las poesías las sabia de memoria. Luego llegarían más recitales y otros estrados. Por supuesto que no faltó a ninguna cita de los jueves, excepto cuando viajaba a Cuba o Estados Unidos.
Julio, después de abandonar su país el 6 de Enero de1970 y tras una estancia en Madrid de cuatro meses, no más del tiempo que tardó en conseguir el visado para los EEUU, tiempo que le reportó el conocer a María del Carmen, la que sería su mujer, sin más demora se trasladó a Nueva York. Allí trabajó en diferentes actividades, entre ellas: chofer de un Gipsy taxi y como administrador de un edificio de vecinos, creo, pues en la Universidad de la Habana estudió Contador Público.
Con el paso de las semanas, hicimos buena amistad, estuvo a mi lado en momentos adversos, difíciles de sobrellevar en soledad. No faltaron eventos gratos, como aquél largo y rápido viaje, que con más tiempo es posible que narre. Compartimos penas, alegrías y algún que otro secreto, de esos que se esconden en lo más recóndito del alma.
Tras las  declamaciones de la poesías de Luis Chamizo, lo animé a que diera a conocer las suyas, a que escribiera otras nuevas La primera composición me la dedicó, fue un ovillejo, que dice así:   

 Todos van donde él va
Juan

¡Cuantos númenes enciendes!
Antonio Méndez

Es de la letras devoto
del Soto

Y forma gran alboroto
los jueves en "La Regenta"
quien al Arte representa
Juan Antonio Méndez del Soto

Recordaba con un tinte amargo, cuando ya jubilado, dejó Nueva York y vino por su mujer, a la que nunca le gustó la megalópolis, a jugar sus partidas de ajedrez Aquí y en San Vicente de Alcántara, pueblo natal de María del Carmen. Habían transcurridos veinte años.
Era la ciudad donde le habría gustado vivir para siempre. Lo vi llorar aquél aciago 11 de Septiembre.

Las torres gemelas.
Postales rememorativas a millares
 ¡Las Gemelas ausentes!
 El odio que sienten
 quienes no son capaces
 de crear otras torres iguales
 no pervivirán.
 Morirán los que intenten
 destruir a los países que luchan por la libertad,
que se afanan y avanzan y triunfan

A sus 80 años, posiblemente ayudado por su inesperada fama local, entrevistas en radio, prensa y televisión, y el ambiente literario, que creyó culto y bohemio, cambió su modo de vida y un poco el carácter. Se olvidó de la edad, se relajó en sus obligaciones.
Julio escribe:

ANÁLISIS

 Después de haber vivido inocuamente

buscando solidez en mi existencia

con desmedido afán a la docencia

En un recital en homenaje a Julián Mojedano
se desliza mi vida lentamente

No se que hacer, quiero parar su huida
y no encuentro ni modo ni manera
ante mi siempre encuentro una escalera
por la que he de ascender, aciaga vida.

Infinitos peldaños me separan,
de una vida que aspiro a hacer normal
di cual es mi pecado, cual el mal
que tus leyes condenan y no amparan

Quiero vivir, pero vivir tranquilo en completo solaz
como siempre, sin cargos de conciencia
que sin cuitas transcurra mi existencia
conservando la calma, el sosiego y la paz

Pero algo se interpone en mi camino
yo siempre encuentro un valladar delante
por doquiera que voy
señor, dime que soy
¿Un bárbaro? ¿Un tunante?
¿Una bestia feroz? ¿Un asesino?

No Señor, no, Tú bien lo sabes
que  duda cabe
que yo no soy un malhechor
sólo un ser descarriado
que  implora tu perdón...

 Pero no hay escarmiento para un reincidente, y comete una nueva equivocación. Una de esas que guía la buena voluntad ó quizás, en este caso en concreto, el miedo a la soledad. Quiso traerse a un familiar, liberarlo de aquella isla del Diablo, como él decía. No cejó hasta que trajo, gastando lo suyo y lo ajeno, a un sobrino, que de Educación sabía poco y de agradecimientos menos. Vino a trabajar, se suponía, pero por si a caso, se trajo la hamaca.
La edad inevitable, se nos viene encima y comienza a ahogarnos, como lo hace una boa constrictor. Julio levantaba muros de aíre en un intento vano de aplazarla.
Decía una y otra vez: “A todos se les muere un tío menos a los sobrinos míos”, “Yo feliz cono el camarón” “Viviré hasta los 110 años, luego me tiraré desde lo más alto del Empire State”.
Estaba convencido que sobreviviría a Fidel, con un poco de suerte también a Raúl Castro, que conocería la libertad en Cuba.
No pudo ser, le faltaron veinte años murió a los 90, hace dos o dos, meses y medio. Aún no he podido enterarme con exactitud, nos cogió a todos de vacaciones. Por otro lado, “el sobrino” no dijo nada, seguramente tampoco se enteró.
Lo que sí sé, es que su transito lo hizo desde la casa de su mujer, la buena Maria del Carmen, en San Vicente de Alcántara, Aquí venía poco, de vez en cuando y sólo a algún recital. En los últimos tiempos nos vimos escasamente, porque hay hechos que cambian la vida, hechos en los que tienes que elegir el camino que van a seguir tus pasos, la carga de tu mochila y la compañía en el viaje.
Me niego a terminar estás líneas, sin los datos que faltan, al menos la fecha exacta de su muerte. Busco en mis viejas agendas y encuentro su número de teléfono en San Vicente, marco y espero oír la voz de María del Carmen, pero lo que llega a mi oído es el tono de que el número no existe o ha sido dado de baja.
La mala noticia me la dio, cosas raras que ocurren, Manolo Sordo en su Galería de Arte.

Julio entre Javier Feijoo y José M. Ferrera

INMORTALIDAD


No he de morir                                                                                                                                   
He de seguir viviendo
aunque muchos deseen mi deceso.
he de seguir viviendo
porque solo para vivir
estoy yo hecho.

                                                                    

 Despedida



Julio en la terraza de "Gran Café Victoria"


                                                                                                                                                                                                Tú te condenas a la soledad,      
allá tú con tu condena.
Mi conciencia tranquila, en paz, serena
Descubre como la maldad
penetra el corazón de una persona buena.

Se deja seducir por cantos de sirena
torpes, ruines,  que llevan en su seno
como las víboras mortal veneno
y son dañinas a conciencia plena
simulando un carácter dulce y bueno.

Las apariencias nunca son fiables
sobre todo en presuntas consejeras
cuyas palabras, aunque lisonjeras
son ruines y mezquinas de apariencia amables
busca en ti la verdad. Serás lo que eras.
y lo agradecerás.



Sirvan estas letras como recuerdo a un amigo, que mereció irse más acompañado.


 Julio Ezequiel Mesa Acosta, deja inédito un poemario con la totalidad de su obra, bajo el titulo: “Yo, apátrida?, al cual pertenecen las poesías que en este artículo se recogen.
Parte de su Obra se puede encontrar en los cuadernillos “Momentos Literarios” y los libros que anualmente edita el “Gran Café Victoria” de Badajoz, donde se siguen celebrando recitales todos los Jueves.

Juan Antonio Rguez Méndez del Soto

miércoles, 19 de septiembre de 2012

¿EN ESTE REBAÑO DE LOBOS, QUIÉN ES EL CORDERO?


¿EN ESTE REBAÑO DE LOBOS, QUIÉN ES EL CORDERO?

Cuentos Cotidianos VII

            ¡Dichosos los ojos!
Aquella voz estridente y aguardentosa, fuera de tono, hurtó la atención que le dedicaba a las últimas páginas de “El Ángel Perdido” de Javier Serra, y me hizo buscar con la vista la procedencia de aquella sonora exclamación. No tardé mucho en dar con ella, pues volvió a repetirla, en esta ocasión en su versión completa: ¡Dichosos los ojos que te ven! Pertenecía un hombre enjuto, de unos setenta años, en el que resaltaba de manera muy llamativa las arrugas de su rostro, que hacían recordar la orografía de Afganistán. Posiblemente no fuera tan mayor, pero sus arrugas, junto al tono gris del pelo de su cabeza y el bigote, así lo hacían apreciar. Era la primera vez que lo veía en la cafetería, lo mismo que al que entraba en el local, la persona a la que le iba dirigido el llamativo saludo, un hombre joven de aspecto fuerte y el peinado, nada original, a lo Cristiano Ronaldo. Al que, a decir por su amago a darse la vuelta y marcharse,  no le agradaba el encuentro con aquella persona. Bajó la cabeza y se acercó.
–¡Vaya, vaya, vaya! –continuó la inquietante voz del señor mayor. –Ya digo: ¡Dichosos los ojos que te ven! Son ya más de seis meses, que no sé nada de ti, así que no sabes el gusto que me da ponerte los ojos encima.
¿Has estado de vacaciones?
            El recién llegado no contestó, se limitó a mover su cabeza agachada de un lado a otro a modo de negativa.
– Pues, recluido en un hospital o en la cárcel, no creo que hayas estado. Te veo muy moreno, bronceado. ¿Has estado trabajando en la costa? –el muchacho volvió a negar con la cabeza.– En algún lugar habrás estado, en algún sitio habrás cogido ese moreno. ¿Dónde?
–Hemos estado en el pueblo de mi mujer, en casa de sus padres. –ante la insistencia, el chaval habló con tono compungido y sin poder levantar la cabeza. –Teníamos que comer, y el único lugar en que nos darían algo era allí. No mucho, tan sólo por unos días, ellos tampoco andan muy bien económicamente. Ya sabe usted como están las cosas, la crisis…
– ¿La crisis? Eres un cabrón. Ya he perdido la cuenta de las veces que he llamado a la puerta del piso. Llegué a pensar que os habías ido, pero algún vecino me dijo, que por las noches habían escuchado al niño y a alguien que chisteaba.
Supongo que me vas a decir que continuas en el paro y que no tienes dinero, que el mes que viene, que…
El rollo de siempre. Pero para tomarte una caña si que hay, ¿no? –volvió a recibir otra negativa silenciosa. –Entonces… ¿a qué has entrado aquí? Porque, por verme y saludarme afectuosamente, no creo que haya sido.
–He entrado a pedir trabajo. –intentó levantar la voz, pero no la cabeza.
– A buscar trabajo… A mí ya no me engañas, sabandija.
Te voy a decir claramente una cosa, que quiero que te la aprendas bien y que no la olvides. –hizo una pausa, le golpeó con la punta de los dedos el pecho repetidamente y continuo casi silabeando las palabras. – Si no me pagas, ¡ya!, los nueve meses que me debes del piso, moroso de mierda, el primero de Octubre no os quiero en él. Tienes diez días para ahuecar, de lo contrario, como ya he hecho con gentuza como tú en otros de mis pisos, te irán a visitar y ayudarte a salir unos amigos míos. Si esto ocurre, trátalos bien, suelen cabrearse con facilidad.
Y no te pienses, que por el simple hecho de irte, dejarás de tener una deuda conmigo, porque de eso nada. Continuarás con ella, más los intereses y tarde más que menos, aunque desearas que sea en el menor tiempo posible, la pagarás.
Y ahora pide trabajo, desgraciado.

No pude ver en ningún momento las expresiones del viejo arrendador, me lo impidió una columna, sólo su apresurada marcha. Las que sí pude observar fueron la del joven inquilino. Más bien inexpresión En todo momento permaneció con la cabeza agachada, no movió ni un solo músculo de la cara. Era la imagen de un hombre sin fuerzas para oponerse, vencido. Noté como se le humedecían sus ojos y como una lágrima recorría su pómulo, justo hasta la mitad y luego caía al suelo rompiéndose en mil gotas que nada mojaron.
Quizás, la lágrima fue solo en mi imaginación, pero juraría ante un juez haberla visto.
De repente entró en la cafetería “el secuestrador de periódicos”, mirando nerviosamente a un lado y a otro, mientras avanzaba como un comando en la selva. Aunque realmente a lo que me recordó en aquél instante fue a un grajo dentro de un granero, preguntándose ante la abundancia: ¿Por qué grano comienzo?
Pero este grajo  lo que quería era el periódico del día. Lo encontró y se sentó en su mesa habitual junto a la tragaperras.
La acción de este personaje odioso, me distrajo de la escena del desahuciado. Volví a mirarlo. De su cara había desaparecido la vergüenza y la derrota, ahora mostraba otra de tranquilidad absoluta, como si la vida cotidiana y sus típicos problemas les fueran ajenos, como si de otra persona se tratara. Delante de él habían servido una copa de coñac, a decir por la forma de balón del recipiente y el color del contenido.
Del bolsillo de su camisa extrajo un teléfono móvil, un iPhone sin lugar a dudas, tocó la
pantalla y se lo aproximó al oído.
Como suelen hacerlo un gran número de personas,  que para hablar siempre se cambian de lugar, abandonó el sitio que ocupaba en la barra y se colocó cerca de mí.
– Oye niña. Escúchame bien.
Me he encontrado con el hijo de puta del casero…
– …
– ¡Que va! Me lo he encontrado de golpe. Ya te lo contaré. Una pasada tía. Estaba con un mosqueo de cojones. Que sí, que ya te contaré.
¡Óyeme! Nos tenemos que largar antes del uno del mes que viene.
– …
–Sí tan pronto, cagando leches.  Así que vete  preparando las cosas, nos vamos mañana por la noche. Tenemos que coger por sorpresa al tío este. Saca primero el ordenador, la consola, la tele y el equipo de sonido. Llama al Piojo para que se lo lleve en la furgoneta.
Yo iré a ver, dentro de un rato, a la vieja que nos alquilaba la casa.
– …
– Tía, ya sé que no es güai, pero de momento no hay otra cosa.
 ¿Fianza? ¡Ya! Va de culo. Le meteré el rollo: Que si el paro, la crisis, lo que vale mantener a la criatura… Que el mes que viene en vez de dos meses de fianza, con una pasta que tengo que coger, le daremos cuatro…
Y si todo eso falla, usare lo del calabrote de oro de mi santa vieja, que está con los angelitos. Que sólo se lo dejo en prenda, no me quedaría sin él por nada en el mundo, podría matar si algún desgraciado me lo quisiera robar…
– …
Sí, un artistazo.
– …
¡Ah! Vengo de verlo, está cojonudo. Sin un rayazo, equipo de sonido bestial, color rojo, la tapizaría nueva…
He quedado en que mañana les daré la pasta, que me lo tengan listo. Le van a poner un enchufe para el iPhone.
Así que este fin de semana nos vamos a la playa a ver a la Nuri y al Mario. Se les van a caer las calaveras cuando nos vean en el Audi.
Bueno tronca, en dos o tres horas estoy ahí, y prepárate, que con lo del carro, estoy salido.

Tocó la pantalla, se guardó su iPhone 4S y regresó junto a la copa de coñac o de lo que fuera. Se la bebió de un solo trago, pidió la cuenta, pago y casi dando unos pasos de baile se largo.


Yo me quedé sin palabras, sólo una cosa tuve clara en aquellos momentos, en los que mi mente intentaba ordenarse: que aquella lágrima, solamente corrió por mi imaginación. 

Juan Antonio Rguez Méndez del Soto

martes, 11 de septiembre de 2012

Y La Cosa Continua


DE LA “UNA, GRANDE Y LIBRE” A “LA CASA DE TÓCAME ROQUE”
(Por no afectar sensibilidades, porque lo suyo es haber puesto otra casa)

CUENTOS COTIDIANOS

Pero…¡¿que diablos es esto?! Echamos a unos porque no estábamos conformes con los dispendios que se traían ,y permitiendo alegremente a las comunidades autónomas, y ponemos a otros, que continúan haciendo lo mismo ó consintiendo, que a la postre es lo mismo. ¿Nos habremos equivocado?
Criticamos en su día, que a costa del dinero de todos, osea el nuestro, el gobierno socialista otorgara subvenciones a UGT y CCOO para acometer proyectos, en otros países, poco claros y en su propio nombre, vamos como si la “pasta” fuera de ellos.
Mi sorpresa es mayúscula, cuando un buen amigo me remite una copia del BOJA, que es el “boe” de Andalucía, del 16 de Abril de este 2012 –ya sé que la cosa no es nueva, tiene ya sus días, pero es que no tengo a los boletines oficiales de ningún lugar por una de mis lecturas de cabecera–. En sus páginas 63 y 64, del BOJA, me sobresalta la lista de subvenciones que, una vez más, se entrega a las dos centrales sindicales mayoritarias –¿En afiliados? ¿En qué?– para que estas se hagan publicidad en lugares como Marruecos y Senegal. En cosas y cantidades que han de calentar a los que sufren el paro, les rebajan el sueldo y le suben la jornada laboral, pagan parte de los medicamentos, temen por sus pensiones…
Veamos:  A la UGT de ANDALUCÍA (ojo) 424.999,99 euros para mejorar las capacidades organizativas y de incidencia política del movimiento sindical en AMÉRICA, para Costa Rica. Esto es dos liberados que se van a tirar unas vacaciones, en la colonia de EEUU, tras dejar a alguien una caja con dípticos sobre la UGT y las cooperativas de viviendas.
A CCOO, también de Andalucía, 229.154,58 euros para la incorporación de la equidad a la acción sindical en la salud laboral en Centroamérica. El caso de las máquinas y la bananeras, para El Salvador. Estos no llevan ni dípticos. Es imposibles que existan con un tema así, ni nada. Saludan a un sindicalista de Chalatenango e inmediatamente vuelan a Costa Rica con los de la UGT, pues allá las playas son mejores y más tranquilas.
De la misma forma, nos encontramos con más de veinte partidas, de las que también se benefician las universidades de Sevilla, Málaga y la Internacional de Andalucía para proyectos análogos – Curso de experto en salud sexual y reproductiva para SENEGAL ó el de Estrategia para el fomento del diálogo social, la prevención y resolución pacifica de conflictos laborales en Perú – que vienen a sumar tres y pico de millones de EUROS. Lo que puede comprobar personalmente. Sólo estamos hablando de Andalucía.
¿Cómo, el Gobierno de España, puede consentir un dispendio semejante a una Junta Autonómica que está solicitando que la saquen de la ruina en la que se encuentra?
La Casa de Tócame Roque
Este País, en otros tiempos “diferent”, hoy continua siendo “very diferent” y cada vez se parece más a la “Casa de Tócame Roque”*. Aquí cada uno va a su “bola”, haciendo presupuestos y gastos como si de su billetero se tratara.
Un ejemplo más es el del Gobierno Catalán y los “catalanitos”, como particularmente y de forma cariñosa, llamo a los catalanistas nacionalistas, alguno de ellos catalán de toda la vida. Los llamo así, más que por otra cosa, por las rabietas que se cogen, lo que me recuerda mucho a un patio de guardería. Ahí tiene el último caso, el señor americano que quiere poner una Vegas aquí, en España y tras mucho pensar si lo hace en Madrid o en Barcelona, elije la primera ubicación. El señor Mass, Artur Mass, se coge el rebote y sin pensárselo dos veces va y declara, que Cataluña construirá tropecientos parques temáticos, muchos hoteles, todo juntito y por supuesto casinos, muchos casinos, todos los que le salgan de la generalitat.
Las Vegas
Otro, que está pidiendo el “rescate”, ya que no tiene un patacón, “la bossa no sona” y por nefas, pasándose al Gobierno de España y a todo el 77% de españoles que no permitirían la independencia del Condado por la entrepierna, hará sus Massilandias.
¿Sabrá de dónde sacar el dinero? Que los funcionarios, pensionistas y todos aquellos dependientes de las “transferencias”, vayan comprándose algún disfraz de dibujo animado, de jugador del Barsa, de Artur, Artur Mass o de alguno de los de ERC, para solicitar trabajo en uno de los Massilandia, porque lo van a tener muy crudo.
Por cierto, tengo un proyecto para enseñar, en principio, por lo menos, que lo oigan por primera vez, “españó extremeñizaó”, en un gran número ciudades del Mundo. Tengo el proyecto y la documentación preparada .¿A qué consejería tengo que hacerle la solicitud señor Monago? Con quinientos mil euros, digo yo, tendría bastante, justito, muy justito…
¡Collons! Solamente me falta definir las ciudades que visitaré, estoy a la espera de recibir un folleto de uno de esos cruceros de seis meses, que dan la vuelta al mundo…

Juan Antonio R. Méndez del Soto 
*Habrá oído decir:  “esta no es la casa de tócame Roque” cuando hacías algo sin permiso, alguna gamberrada… Lo que quizás desconozca es que la Casa de tócame Roque existe y tomo fama porque en ella transcurría el sainete de La Petra y la Juana o el buen casero, de Don Ramón de la Cruz (siglo XVIII).
 Una casa “en la que habita mucha gente poco avenida, con el consiguiente desorden”. La casa existió,  se encontraba en la esquina de la calle Barquillo con calle Belén, barrio de Chueca. Fue derruida y en su solar se construyó nuevamente. Hoy una placa la recuerda.










domingo, 9 de septiembre de 2012

He de confesarlo estoy algo vago, tras las vacaciones ya se sabe.
Esta semana escribiré algo. Mientras os dejo en la página de siempre, unas convocatorias de
premios. Entre ellas una muy curiosa de novela ilustrada.